Los templos jemeres como Angkor Wat dejan una impresión duradera: torres altísimas, rostros serenos de Buda y poderosas figuras de deidades que emergen de la piedra antigua.
Es posible trasladar esa experiencia a un hogar o estudio cuando se eligen las esculturas de estilo jemer adecuadas: piezas que transmiten tanto una presencia espiritual como una fuerte forma escultórica.